lunes, 15 de diciembre de 2025

Tres lecciones de resiliencia

 

 


 

 

TRES LECCIONES DE RESILIENCIA

 

 

EN EL PARQUE

 

A estas horas no viene nadie.

Hay una placidez durante la noche

que resulta imposible a la luz del sol,

cuando los monstruos campan a sus anchas.

 

He elegido su banco favorito, el especial,

el que nos niegan a los que son como yo,

para escribir sus nombres y apellidos

uno por uno,

concienzudamente,

para que no quede duda, mientras dure la madera

y la lluvia no borre los trazos de mi pulso,

de quiénes son los acosadores, las fieras,

los energúmenos que nos gritan en las calles

y nos insultan en las redes.

 

He calculado mal,

seguramente no será suficiente.

Tendría que haber escogido un banco

mucho más grande.

 

 

CUERPOS

 

Me esfuerzo inútilmente en el gimnasio,

hago dieta discontinua de forma continuada,

me aplico cremas hidratantes y antiarrugas,

elimino todos los pelos del cuerpo con saña.

 

El espejo siempre denuncia mis miserias:

no estoy tan musculado como los actores

de Hollywood,

mi barriga no luce los abdominales

de un futbolista,

mi cara muestra el acné y las impurezas

de cualquier adolescente,

mis folículos pilosos se rebelan

y revelan, para mi vergüenza,

al austrolopithecus que me habita.

 

No quiero ser el gordito gracioso

de las series,

el simpático y triste amigo gay

que se queda compuesto y sin novio.


 

 

PORNOGRAFÍA

 

Mi profesor de historia del instituto

se indigna cuando llego en pantalón corto

y me lanza pullas, cada vez más hirientes,

por llevar camisetas ceñidas y sin mangas.

 

A él no debería importarle cómo visto,

ni si llevo herrajes en los pantalones

o un piercing nuevo en la lengua o en la axila.

Al ser una escuela pública, no hay uniforme.

Las chicas también visten como quieren:

enseñan sus ombligos a los héroes del 2 de mayo,

lucen sus muslos rotundos bajo las minifaldas

y no disimulan los tirantes de sus sujetadores.

Contra ellas no hay inquina, no muestra indignación:

bastante tiene con contener la baba.

 

La doble vara de medir,

el odio que se disfraza de chiste ingenioso,

la falta de respeto por la libertad que me niega:

eso es lo pornográfico.

 

 (Este poema ha obtenido el XIII Premio Internacional de Poesía "María Eloísa García Lorca" en Melilla 2025 que anualmente convoca y concede la Unión Nacional de Escritores de España)

 

6 comentarios:

  1. La falta de objetividad del que juzga... Una mirada hacia el interior, lo cambiaría todo. Enhorabuena Jesús. Chelo.

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  2. No se me había ocurrido pensar que algún chico, incluso siendo gay, se pudiera sentir discriminado frente a la "tolerancia" hacia las chicas con respecto a la vestimenta porque a ellas se les consiente que vistan como quieran por el hecho de resultar atractivas a sus profesores.
    Tendré que darle unas vuleltas a esta asunto.
    Mi enhorabuena, querido Jesús, oor el premio.
    Concha

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  3. Cuanta crueldad queda aún en el mundo con este tema, cuanto sufrimiento para personas que aún sienten ese miedo de mostrarse con unos sentimientos nobles, humanos, naturales. Todo mi apoyo para estas personas que la sociedad no las dejan vivir con sus sentimientos. Un gran poema. 🙏👏👏

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  4. La hipocresia de la sociedad, que discrimina a los que somos diferentes, yo por tener unos kgs de mas, no saben el daño que hacen

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  5. Sin duda hay un fondo de CONFLICTO, que es el indicador de las dudas con la identidad de esa autoridad...Lo DIVERSO aflora inevitable, cuando TODOS lo somos, pero es algo marginal para una educación que circula TAN LEJOS DE LA LIBERTAD.

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  6. Antes se criticaba al diferente y se le marginaba ahora con las redes sociales eso sigue pero aumentado con insultos y odio de gente que tiene menos seso que un mosquito y se esconden cobardemente en el anonimato. Las RRSS lo empozoñan todo.

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