jueves, 2 de febrero de 2012

Venus en la chimenea

Como los gatos, insomne por las noches,
mientras en las viejas canciones ajeno naufrago,
trepas por la espesura de la vieja morada
y te afincas como un meteorólogo loco
en el tejado de la casa, mirando el horizonte.

Y cuando madrugo, la luna ha derrotado al puente
y los pescadores han lanzado sus preces a la laguna,
bajo tu magnética vigía.

Ángel de la guarda,
ángel mío cubierto de la escarcha acristalada,
de las medusas de los mares impíos,
sonriendo, carámbanos y viento,
en el tejado. Venus en la chimenea.

Si supieras que he soñado con tu luz
en los recodos oscuros de Conney Island,
y con tu brillo espeso en los neones
de una noche porteña en Callao,
que va la singladura del lecho desde nuestro río
a la cubierta a dos aguas de la casa…
Un surco de veleros en las escaleras,
una estela de plata en el azul de la pantera.

Has tejido una telaraña protectora
uniendo en un lienzo la marea de estrellas
y la lenta soledad de la vigilia,
y me he acunado en tu melodía de punto,
durmiendo del derecho, durmiendo del revés,
bajo tus ojos.

Faro de los fados de Monsanto.
Tango de arrastre. Venus en la chimenea.


(II Certamen Literario Premio Raphael,Asociación Raphaelista,
Móstoles 2010)

1 comentario:

  1. Es mágico,majestuoso...arte puro en estado puro,que forma tan magistral de plasmar sensaciones y pensamientos en palabras...que bello.

    ResponderEliminar